HABITÁ TU ENERGÍA DÍA A DÍA
Astrología, rituales y prácticas para acompañar lo que estás viviendo y transformarlo en acción.
Luna Nueva
Es como un lienzo en blanco. Marca el inicio de un nuevo ciclo energético. La Luna nueva o “luna oscura”, nos invita a fijar los ojos en el mes que está a punto de empezar.
El poder de esta fase es más intenso el primer día, y los dos días y medios anteriores y posteriores a ese día. Es el momento perfecto para plantar semillas y fijar metas u objetivos. Reflexionar sobre tu vida y descubrir qué aspectos necesitas estimular o mejorar.
Aunque no tengas nada nuevo que plantar, es posible que haya algún objetivo de meses o estaciones anteriores que debes nutrir y alimentar. Es el momento ideal para desterrar y despedir todo aquello que ya no nos sirve.
Luna Creciente
Fase entre la luna nueva y luna llena. Momento para examinar nuestro inventario, re encaminarnos, si hace falta, y comprobar que vamos a donde realmente queremos ir.
Probar cosas nuevas, a diferencia de la luna llena que puede ser muy intensa a nivel energético. Se puede aprovechar para proponerte retos o desafíos. También, se puede dedicar esos días a cuidarte y nutrirte de todo aquello que necesites en ese momento.
Luna Llena
Es el día más enérgico y poderoso del mes. Cuando la luna está iluminada por completo, refleja nuestras profundidades más oscuras y revela nuestros secretos más escondidos.
Suele intensificar todo, no es el momento para probar cosas nuevas. Cada luna llena transmite una energía distinta. Aun así, su poder es siempre el mismo: intenso, pleno y sobre todo, nos pregunta qué queremos y necesitamos.
Hay una gran habilidad psíquica, podemos percibir las cosas de una forma más intensa. Te invito a sentarte bajo su luz y observar con atención, dedicando 5 minutos a contemplar su forma y superficie.
Luna Menguante
Durante esta fase lunar, debemos estar muy seguras y convencidas de todo aquello que queremos abandonar. ¿A qué te has aferrado este último mes y ya no necesitas? Te pide que te despojes de todo lo innecesario.
Momento ideal para despedir, desechar, atar, cerrar, gritar, aligerar la carga que llevamos sobre los hombros para encaminarnos hacia la próxima luna nueva sintiéndonos más ligeras y liberadas.